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LECCIÓN 18:
LA GESTION DE STOCK Y EL COSTO DE OPORTUNIDAD. La palabra "Costo" tiene múltiples
significaciones y difícilmente se podría dar una definición que abarque con toda
amplitud la diversidad de aspectos que encierra ese término. Tiene dos
acepciones básicas: puede significar la suma de esfuerzos y recursos que se
han usado para producir un bien y la segunda acepción se relaciona a lo que
se ha sacrificado o desplazado en lugar de una cosa elegida. En este caso el
costo del bien o la cosa escogida equivale a lo que se sacrifica o renuncia a
fin de obtenerla. En la primera acepción, se expresa como la dedicación de
esfuerzos y otros factores económicos y técnicos para la producción de un
bien y se le conoce más específicamente como Costo de Inversión, y en la
segunda refleja la decisión alternativa de una cosa por otra y se le llama Costo
de Sustitución, Costo de Desplazamiento o Costo de Oportunidad. En la actualidad, en el área de planificación
financiera, la acepción de costos que más se acepta es en función de elección
de alternativas u oportunidades, así se oye hablar frecuentemente de costo de
oportunidad y de costo de uso alternativo. Dentro de este enfoque se considera
el costo de adquisición de algún bien como la necesidad de abandonar la
satisfacción que producirían otros bienes. En el campo de la producción, el
costo refleja el valor de los usos alternativos de los factores de la
producción, lo cual quiere decir que si los recursos se utilizan para
producir una cosa no es posible usarlos en la producción de otras cosas y por
lo tanto el costo de producir una cosa es el valor de las alternativas
descartadas. Por ejemplo, una empresa está en posibilidades de fabricar ropa
interior para caballeros o para señoras. Si decide producir la línea para
caballeros, el costo de la decisión será el de no producir la línea para
señoras. El costo de
oportunidad tiene mucha aplicación actualmente para las decisiones de financiamiento
de proyectos de inversión alternativos para las cuales existe una limitada
disponibilidad de fondos. Al tomar la decisión de iniciar un determinado
proyecto se descartan otros proyectos, que pueden ser igualmente rentables,
debido a que existen restricciones de fondos. Se ha dicho, que los
inventarios constituyen fondos inmovilizados, los cuales debido a que no
pueden destinarse a corto plazo a otras necesidades de carácter financiero de
la empresa, tiene n implícito un costo de oportunidad. El costo de
oportunidad de mantener inventarios puede analizarse des de dos ángulos:
liquidez y riesgo. En el primer enfoque se considera que la decisión de
invertir en inventarios, cualquiera que sean los volúmenes, implica
sacrificar efectivo disponible para "congelarlo" temporalmente en
bienes menos líquidos que el dinero. Dentro de este aspecto de la
liquidez se dan dos situaciones dependiendo del importe de la inversión: una
inversión excesiva y una inversión mínima. En la primera posición, es decir,
mantener existencias sobre las necesarias, existe un desplazamiento de fondos
en exceso para adquisición de existencias, lo cual, desde luego, inhibe a la
empresa a usar esos recursos para atender compromisos de pagos a proveedores,
gastos de operación normales y/o extraordinarios, tales cómo: sueldos,
alquileres, seguros, impuestos, etc. o amortizaciones de préstamos e
intereses. En circunstancias extremas, una excesiva inversión en inventarios,
podría hacer caer a la empresa en insolvencia temporal, debido a que por
asignar demasiados recursos a este propósito, limita sus disponibilidades y
no estaría en capacidad de cumplir satisfactoriamente sus obligaciones
inmediatas de carácter financiero. En la otra posición, es decir un reducido
volumen de existencias favorecería a una mejor liquidez, ya que la empresa
dispone de mayor efectivo para atender sus compromisos financieros
inmediatos, pero a costa del riesgo que implica mantener existencias
limitadas, ya que en caso de que no exista un aprovisionamiento regular por
algún motivo extraordinario, podría no estar en condiciones de producir
normalmente, lo cual ocasionaría lo que se conoce como pérdidas por
agotamiento de inventarios
y que inciden en altos costos de producción por falta
de materiales debido a que se hace necesario producir en tiempo extraordinario
o que se tiene que hacer compras de emergencia a precios más elevados,
pérdidas de ventas y de clientes por falta de producto terminado y en
situaciones extremas hasta el cierre de la planta. Desde el punto de vista
del riesgo en la inversión de existencias; la decisión de una mayor o
menor liquidez está influida por la compensación entre rentabilidad y riesgo.
En un sentido estricto, la decisión de emplear recursos en la compra
de inventarios tiene que analizarse considerando la rapidez con que se
transforma en dinero, o sea, la rotación de aquellos. Esto quiere decir que entre menos inventarios se
mantenga respecto a los activos totales de la empresa, mayor será la
rentabilidad sobre el total de los mismos. La rentabilidad, entonces: se
refiere a las diferencias de costo entre las diferentes formas
de financiamiento y al uso de éste durante períodos en que no se necesita.
Cuando los costos del endeudamiento a corto plazo sean menores que el del
mediano y largo plazo, resultará que entre mayor sea la proporción de
la deuda a corto plazo del total el Pasivo, mayor será la rentabilidad
de la empresa. Lo anterior, indica que es conveniente mantener una proporción
baja de existencias respecto al total de los activos y una proporción
alta de pasivo a corto plazo dentro del endeudamiento total. Una estrategia
de este tipo redundará en un bajo nivel de inventarios a fin de lograr una
mejor rentabilidad, pero esto se vería acompañado del riesgo que representa
para la empresa mantener limitados inventarios. Por otra parte, una mayor
proporción de endeudamiento a corto plazo puede llevar a la empresa a no
poder cumplir oportunamente los compromisos y volverse insolvente. En general, la
óptima inversión en existencias se establece comparando los beneficies
esperan obtener de determinado nivel de inversión con los costos de
mantenerla. Dichos costos pueden ser directos o de oportunidad. |