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LECCIÓN 27: LA GESTIÓN DE STOCK PARA
DEMANDA INDEPENDIENTE Y DEMANDA DEPENDIENTE.
Artículos con demanda independiente en comparación
con los que tienen demanda dependiente.
Dice Vollmann que la demanda de los artículos que están contenidos en este tipo de inventarios (como se encuentran los almacenes de campo de la siguiente figura) depende principalmente de factores externos a las decisiones de la empresa. Estos factores inducen una variación aleatoria en la demanda de dichos artículos, cuyos pronósticos resultantes son, por lo general, proyecciones de los patrones de demanda histórica. Tales pronósticos estiman la tasa de consumo promedio y el patrón de variación aleatoria.
La demanda de los artículos en los inventarios de producción de la figura 17 (por ejemplo, las materias primas y los artículos componentes) depende directamente de factores internos que están dentro del control de la empresa, como el programa maestro de producción (PMP); es decir, la demanda de materias primas y artículos componentes es derivada, que se puede calcular con exactitud una vez que se tiene el PMP. Por ejemplo, si el PMP requiere 4 automóviles rojos, se necesitan 16 ruedas, más 4 ruedas de refacción. Por tanto, la demanda que proviene directamente de clientes internos o externos se denomina demanda independiente, y aquella que se deriva de políticas de la gestión de stock se conoce como demanda dependiente.
La figura 13 (adaptada
de Vollmann) muestra otros ejemplos de inventarios con demanda
independiente. Los artículos que están sujetos a un uso aleatorio, como las
refacciones para el equipo de producción, los suministros para oficinas o
para producción que se utilizan para apoyar el proceso, tienen una demanda
independiente. Las técnicas que se describen en esta lección puede calcularse
a partir del programa de producción u otro programa directo de la gerencia. Funciones del inventario. Una inversión en un
inventario permite desacoplar operaciones sucesivas o anticipar cambios en la
demanda. El inventario también permite producir mercancías a cierta distancia
del consumidor real. En esta lección se describen cuatro tipos de inventarios
que desempeñan éstas funciones. Las existencias en tránsito
dependen del tiempo de transporte de mercancías de un lugar a otro. Estos
inventarios (junto con los de los centros de distribución, almacenes en
campo, y ubicaciones de los clientes) también se denominan inventarios de
tubería. La gerencia puede influir en la magnitud de las existencias en
tránsito al modificar el diseño del sistema de distribución. Por ejemplo, el
inventario en tránsito entre el proveedor de materias primas y la fábrica
puede reducirse al cambiar (1) el método de transportación (por ejemplo, de
flete de ferrocarril a avión) o (2) a un proveedor que esté más cercano a la
fábrica para reducir el tiempo de tránsito. Sin embargo, estas decisiones
significan compromisos entre costo y servicio, que necesitan considerarse con
cuidado. Por ejemplo, el embarque de materias primas mediante el flete aéreo
en vez de ferrocarril puede
reducir a la mitad el tiempo en tránsito, pero aumentaría el costo unitario
debido a mayores costos de transportación. Por tanto, las consecuencias de un
cambio de proveedores o modos de transporte deben ponderarse contra la
inversión de más (o menos) inventario. Hay existencias de
ciclo cuando se hacen pedidos en cantidades mayores que las necesarias para
satisfacer los requerimientos inmediatos. Por ejemplo, un almacén podría
vender por semana dos unidades de un artículo final determinado. Sin embargo,
debido a las economías de escala con cantidades de embarque mayores, podría
elegir el pedido de un lote de ocho unidades una vez al mes. Al invertir en
existencias de ciclo se satisfacen muchos períodos de demanda, en vez de la
necesidad inmediata, y mantener bajos los costos de embarque. Las existencias de
seguridad proporcionan una protección ante las irregularidades o
incertidumbres en la oferta o demanda de un artículo, es decir, cuando esta
última es superior al pronóstico o cuando el tiempo de reabastecimiento es
mayor que el anticipado. Asimismo, aseguran que la demanda del cliente pueda
satisfacer en forma inmediata, y que éste no tendrá que esperar mientras sus
pedidos se retrasen. Por ejemplo, una parte del inventario que se mantiene en
los centros de distribución podría ser de existencias de seguridad. Supóngase
que la demanda promedio de un producto dado en un centro de distribución es
de 100 unidades a la semana, con un tiempo de entrega de reabastecimiento de
una semana, y que la demanda
máxima durante el mismo período puede ser hasta de 150 unidades, con tiempos
de entrega de reabastecimiento de hasta dos semanas. Para garantizar que se
cubran los máximos requerimientos de demanda en esta situación, se tendría
que crear una existencia de seguridad de 100 unidades. Una cuestión gerencial
importante se refiere a la cantidad en inventario de seguridad que se
necesita en realidad; es decir, ¿qué tanta protección es deseable? Esta
pregunta representa un compromiso de inventario-inversión entre la
protección ante las incertidumbres de oferta y demanda y los costos de
invertir en existencias de seguridad. Las existencias de anticipación se requieren para los productos con patrones estacionales de demanda y oferta uniforme. Un ejemplo nos lo brinda Vollmann, al decir que los fabricantes de juguetes para niños, acondicionadores de aire y calendarios, enfrentan condiciones de demanda pico cuando las instalaciones de producción son capaces con frecuencia de cubrir en temporada dicha demanda. En consecuencia, se crean por adelantado existencias de anticipación y éstas se consumen durante los periodos que se presenta tal demanda elevada. Aquí también deben considerarse las ventajas y desventajas. Una inversión en capacidad de planta adicional podría reducir la necesidad de existencias de anticipación.
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