Escaparate abierto o cerrado
Fondo abierto
El escaparate con fondo abierto tiene dos ítems principales a tener en cuenta:
Que deja ver el interior del local y puede desviar la atención de lo que estamos queriendo mostrar en la vidriera, desviando el foco de atención de nuestro futuro cliente.
El interior debe estar impecable mente ordenado, limpio y las personas que trabajan allí no pueden verse desaliñadas ya que deja una mala primera imagen a la marca.
Fondo abierto al negocio
Fondo cerrado
El escaparate cerrado capta la atención total del espectador sobre los productos al tener un espacio limitado. Son los más interesantes para diseñar, ya que tienen independencia del resto del negocio y se puede jugar más con diseños atrevidos dependiendo la ocasión de venta (Navidad, Dia del niño, Dia de los amigos, Halloween, etc.), teniendo en cuenta siempre de no despegarse del concepto que la marca tiene en sí.

Sin escaparates
Existen negocios que no tienen un lugar destinado para ofrecer su mercadería, en este caso se debe atraer mediante la aproximación a la puerta de productos que llamen la atención, en este caso es importante la ambientación de todo el lugar, y es imprescindible que tenga música funcional para atraer al público. Se trata de realizar un conjunto de diseño que, con una pequeña mirada del transeúnte, logremos captar su atención de tal modo que quede seducido por lo que ve.
