Oración subordinada adverbial
La oración subordinada adverbial desempeña dentro de la oración compuesta la misma función que un adverbio dentro de una oración simple, es decir, funciona como complemento circunstancial. Su función es completar al verbo de la oración principal aportando información sobre el lugar, el tiempo, el modo, la causa, la finalidad… en el que se desarrolla la acción.
Estas oraciones se clasifican en dos grupos en función de si se pueden sustituir por adverbios.
- Subordinadas adverbiales propias (se pueden sustituir por un adverbio o por un complemento circunstancial con un significado parecido).
- Subordinadas adverbiales impropias (no se pueden sustituir por adverbios).
1.- Subordinadas adverbiales propias
Estas proposiciones subordinadas se pueden sustituir por un adverbio o por un complemento circunstancial.
Encontré el libro donde me dijiste = encontré el libro en la tienda = encontré e libro allí
Funcionan como complemento circunstancial: de tiempo, de lugar, de modo o de cantidad.
a) Subordinadas adverbiales de lugar: Son proposiciones que informan del lugar en el que se desarrolla la acción del verbo principal; se pueden sustituir por un adverbio de lugar. Van introducidas siempre por el adverbio donde (nexo), precedido o no de una preposición (de donde, por donde, desde donde, hacia donde, a donde…).
Ejemplos:
Fuimos a comer donde nos recomendaste (= Fuimos a comer allí)
Vinimos por donde nos indicó la policía
Quedamos donde nos vimos la última vez
ATENCIÓN: No se debe confundir el uso de “a donde” y “adonde”.
La forma “a donde” se utiliza para introducir una proposición subordinada adverbial con verbos de dirección o movimiento:
Fuimos a comer a donde nos habían recomendado
La forma “adonde” se utiliza para introducir una proposición subordinada adjetiva o de relativo, y por lo tanto debe llevar antecedente:
Esa es la playa adonde vamos
También “adónde” (acentuado) se utiliza para introducir proposiciones subordinadas sustantivas formadas por interrogativas indirectas:
Me gustaría saber adónde vamos (= Me gustaría saber eso)
b) Subordinadas adverbiales de tiempo: Son proposiciones que informan de un tiempo que puede ser anterior, simultáneo o posterior al del verbo de la oración principal.
Simultaneidad: la acción de la proposición subordinada se desarrolla al mismo tiempo que la acción de la proposición principal.
Mientras yo estudiaba mi hermana veía la televisión
Anterioridad: la acción de la proposición subordinada se desarrolla antes que la acción de la proposición principal.
Cuando terminó la película nos fuimos a cenar
Posterioridad: la acción de la proposición subordinada se desarrolla después que la acción de la proposición principal.
Cuando llegamos a casa él ya se había marchado
Se pueden sustituir por un adverbio de tiempo o por un sintagma preposicional o nominal que funcione como un complemento circunstancial.
Ejemplos:
Cuando llegamos a Madrid visitamos a mis padres (= Entonces visitamos a mis padres; Aquel día visitamos a mis padres)
Tan pronto amaneció nos pusimos en marcha (= En ese momento nos pusimos en marcha)
En cuanto tenga noticias te informo
Van introducidas (nexos) por:
Conjunciones: cuando, apenas, mientras
Locuciones conjuntivas: antes de que, a medida que, en cuanto, una vez que, nada más que, a la vez que, tan pronto como, primero que, mientras tanto, mientras que
Ciertas proposiciones (seguidas o no de “que”): según, desde que, hasta que…
Otras formas que se utilizan para expresar temporalidad son:
Cláusula de infinitivo: presentan distintas estructuras: “al” + infinitivo, “nada más/al poco de“ + infinitivo, preposiciones “mas/hasta” + infinitivo
Al entrar en clase, vi al nuevo profesor
Nada más terminar el examen, me fui a casa
Cláusula de gerundio:
Jugando al tenis, note un fuerte dolor en la espalda
Cláusula de participio:
Terminado el partido, nos fuimos a celebrar nuestra victoria
Verbo “hacer” + expresión temporal:
Hace una semana, mi empresa anunció una reducción de plantilla
ATENCIÓN: no confundir estas proposiciones introducidas por “cuando” con las proposiciones subordinadas sustantivas interrogativas indirectas:
Volvimos cuando pudimos (Subordinadas adverbiales de tiempo; = Volvimos entonces)
Él me dijo cuándo volverían (Subordinadas sustantiva; = Él me dijo eso)
c) Subordinadas adverbiales de modo: Son oraciones que informan del modo en el que se desarrolla la acción del verbo principal. Son adverbiales cuando se pueden sustituir por el adverbio de modo “así”.
Van introducidas (nexos) por: como (principal), como si, como que, conforme, cual, según, según que, según y como, tal y como…
Ejemplos:
Lo hicimos como nos dijiste (= Lo hicimos así)
La operación militar se desarrolló conforme se había planificado
Él se comportó en la fiesta tal y como le habíamos dicho
Otras estructuras que se utilizan para introducir la proposición subordinada adverbial de modo son:
Cláusulas “sin” + infinitivo:
Se fue de casa sin decir nada
Cláusulas de gerundio:
Ella se marchó dando un portazo
d) Subordinadas adverbiales de cantidad: Son oraciones que informan de la intensidad con la que se desarrolla la acción del verbo principal. Se pueden sustituir por un adverbio de cantidad.
Mi hermano hizo cuanto pudo (= Mi hermano hizo mucho)
2.- Subordinadas adverbiales impropias
Estas subordinadas adverbiales no se pueden sustituir por adverbios.
Pueden ser de subordinadas adverbiales de causa, condicional, final, concesiva, consecutiva y comparativa.
Algunas de las oraciones subordinadas impropias complementan a toda la oración y no sólo al verbo, por tanto estas proposiciones no se integran dentro del sintagma verbal. Esto sucede con las condicionales (cuando van delante del verbo), las causales y las concesivas.
a) Subordinadas adverbiales causales:
Son oraciones que informan de la causa, del motivo o de la razón por la que sucede la acción del verbo principal. Estas oraciones desempeñan la función de complemento circunstancial de causa.
El nexo de estas oraciones: porque (el más utilizado), a fuerza de, como (siempre antes de la oración principal), como quiera que, en vista a/de que, gracias a que, por razón de que, pues, puesto que, que, supuesto que, visto que, ya que, de tan (…) que, tanto (…) como…
Ejemplos:
Como no teníamos dinero, no salimos a cenar
Volvimos a casa porque nos dijeron que estaba sonando la alarma
Consiguió aprobar a fuerza de estudiar
Estoy muy cansado de tanto como he trabajado
Como no te vi, me marché a otro lugar
Otras estructuras:
Verbo en infinitivo, introducidas por una preposición
Por no estudiar, has suspendido
Verbos en gerundios
Trabajando todos los días, pudo aprobar la carrera
Verbos en participio
Agotado por el esfuerzo, tuvo que abandonar la carrera
b) Subordinadas adverbiales condicionales:
Son proposiciones que informan de la condición/hipótesis para que se cumpla lo expresado en la proposición principal. Estas oraciones complementan a toda la oración principal. Desempeñan la función de complemento circunstancial de condición.
Pueden preceder o seguir á la oración principal. La proposición principal se denomina “apódosis” y la proposición subordinada “prótasis”.
Principales nexos: si (el más utilizado), a condición de que, a menos que, como, con tal (de) que, cuando, en el caso de que, en el supuesto de que, siempre que…
Ejemplos:
Si estudias aprobarás seguro
A menos de que compres ya las entradas, no podrás ir al concierto
En el caso de que decidas venir con nosotros, avísanos con tiempo
Como no te saques ya los billetes, no vas a poder viajar a París
Puedes aprobar el curso con tal de que estudies un poco más
Otras estructuras:
Verbo en infinitivo introducido por una preposición (con/de) o una locución (en caso de/con tal de/a condición de)
Con salir a las 10, llegas bien al aeropuerto
Verbos en gerundio
Entrenado un poco más, podrías ganar la carrera
Verbos en participio
Finalizado el concierto, podremos saludar al cantante
c) Subordinadas adverbiales finales:
Se utilizan para informar del propósito de la acción principal. Desempeñan la función de complemento circunstancial de finalidad.
Principales nexos: para qué (el más utilizado), a que, a fin de que, con el fin de que, con el objeto de que, con la intención de que, con vistas a que, para…
Ejemplos:
Encendimos la chimenea para que ella no tuviera frío
Se presentó la policía con la intención de detener al atracador
Si el sujeto de la proposición principal y de la subordinada es el mismo entonces la proposición subordinada puede ir introducida por “para” y llevar el verbo en infinitivo.
Ordené mi casa para recibir a los invitados (el sujeto en ambas proposiciones es “yo”)
d) Subordinadas adverbiales consecutivas:
Expresan la consecuencia o resultado de la acción principal.
Este verano no hemos alquilado en la playa por lo que nos quedaremos en casa
Dentro de esta categoría distinguimos dos modalidades:
a) Intensivas: la proposición subordinada va precedida por un intensificador: tan, tanto, tal, de tal modo, de tal manera…
En ellas la consecuencia se deriva principalmente de la intensidad con la que se desarrolla la acción principal.
Ejemplos (en rojo el intensificador; en azul la proposición subordinada):
Hizo tanto viento que cayeron muchos árboles
Estudia tanto que es imposible que suspenda
La fiesta fue tan divertida que nadie se quería marchar
Jugaba al tenis de tal manera que era imposible ganarle
b) No intensivas o ilativas: en ellas la proposición subordinada expresa una simple deducción de lo manifestado por la proposición principal. Estas oraciones van introducidas por locuciones y conjunciones: así, así es que, conque, de tal manera que, de tal suerte que, luego, por consiguiente, por lo tanto, pues, que
Ejemplos:
Hace mal tiempo, luengo nos quedaremos en casa
No era miembro del club, por consiguiente no pudo entrar
Vino con muy poco dinero, así es que a los dos días se tuvo que volver
e) Subordinadas adverbiales concesivas:
Estas oraciones expresan una dificultad, una objeción para que tenga lugar la acción principal, pero no impiden que pueda ocurrir. Estas oraciones complementan a toda la oración principal.
Los nexos que introducen estas operaciones son: aunque (el más utilizado), a pesar de que, a pesar que, así, aun cuando, aun si, mal que, por más que, si bien…
Ejemplos:
Aunque llegue tarde, iré a la fiesta
A pesar de que me pidas perdón, no voy a olvidar lo que me has hecho
Por más que entrenes, te va a resultar muy difícil ganar a Manuel
No pudo entrar en Cuba a pesar de tener todo los papeles en regla
Otras estructuras:
Verbo en infinitivo introducido por una preposición (con/para) o por una locución (pese a/a pesar de)
Con ir a clase todos los días, no va a ser suficiente para aprobar el curso
Verbos en gerundios
Sintiéndolo mucho, no puedo ayudarle
Verbos en participio introducido por una preposición (aun/incluso/hasta)
Incluso lesionado, fue capaz de ganar la carrera
f) Subordinadas adverbiales comparativas:
Se establece una comparación entre lo expresado en la proposición subordinada y lo expresado en la proposición principal. Si el verbo de la proposición subordinada es el mismo que el de la proposición principal se suele omitir.
El nexo suele estar formado por 2 miembros: el primero se denomina cuantificador (o intensificador), siendo un adverbio (tan, más, menos…) que se sitúa en la proposición principal; el segundo es una partícula subordinante que introduce a la proposición subordinada.
Las oraciones subordinadas adverbiales comparativas no actúan de complemento circunstancial del verbo principal sino que complementan al cuantificador.
Distinguimos 3 tipos de proposiciones subordinadas:
a) Comparativa de superioridad
Sus nexos son: más / mayor / mejor (…) que / más … de
Él gana más dinero que sus hermanos (ganan)
Su situación económica es más preocupante de lo que podíamos imaginar
Mi hermano jugaba al tenis mejor que su amigo
b) Comparativa de igualdad
Sus nexos son: como, cuanto, igual (de) que, lo mismo que; tan / tanto / tanta / tantos / tantas (…) como; …
Él gana tanto dinero como sus hermanos
Su casa es tan grande como me había contado
Él tiene un perro igual de fiero que el de tu hermano
c) Comparativa de inferioridad
Sus nexos son: menos / menor / peor (…) que / de
Él gana menos dinero que sus hermanos
Su jefe es peor de lo que te puedas imaginar