Matsuo Basho
Matsuo Basho es uno de los máximos exponentes de la poesía oriental, considerándosele como el maestro del haiku, poemas breves de 3 versos formados por 5, 7 y 5 sílabas por lo general y que cuentan aspectos cotidianos que ocurren en un momento y lugar determinados, alejados de la poesía tradicional y la lírica.
Basho, cuyo nombre original fue Matsuo Kinsaku, nació en Ueno (Japón) en 1644, en el seno de una familia noble donde recibió una educación samurai con gran influencia del confucionismo.
A los 19 años abandona su hogar para marcharse a trabajar como sirviente con la finalidad de ganarse la vida con el fruto de su esfuerzo.
Estará un tiempo como sirviente y se marchará a Kioto, donde tendrá contacto con los clásicos de la literatura china y japonesa, y donde recibirá clases de caligrafía y poesía.
Matsuo Basho.
Fuente: www.iromegane.com
En 1674 viaja a Tokio, donde residirá por algún tiempo e ingresará en el “Círculo de profesionales del Haiku”, un grupo formado por los mejores poetas de la época donde obtendrá gran fama.
Empezará a tener sus propios discípulos, y en 1680 adopta un nuevo “apellido”, “Tosei”, que significa melocotón verde y posteriormente cambiará por el de “Basho” (plátano), publicando una obra con sus mejores poemas y los de sus discípulos.
Pero no será hasta 1681 cuando su poesía experimente una evolución y un cambio importantes, buscando una trascendencia en sus escritos; fruto del estudio de la filosofía zen junto al maestro Bucho.
Matsuo Basho pintando un bambú.
Fuente: http://basho-imaginery.blogspot.com.es
En 1684 empezará a viajar alrededor de Japón, para buscar la inspiración y conocer el país, centrándose en lo cotidiano y dejando de lado la introspección en su obra.
Se va a centrar mucho más en el haiku, en lo diario, en lo habitual; que en el waka, lo bello, lo idílico; prestando especial atención al contacto con la naturaleza.
Encontrará la muerte en uno de esos viajes tan frecuentes que realizaba en busca de la inspiración el 28 de noviembre de 1694 en Osaka (Japón), rodeado de discípulos y amigos.
Su último poema fue:
Caer enfermo durante el viaje
Mi sueño huelga errante
sobre un campo de césped seco
Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas y publicada en casi todo el mundo, siendo considerado como uno de los cuatro grandes maestros del haiku, junto a Yosa Buson, Kobayashi Issa y Masaoka Shiki.
Estatua dedicada a Matsuo Basho.
Fuente: www.japan-photo.de
Algunos de sus poemas son:
La primavera pasa;
lloran las aves
y son lágrimas los ojos de los peces.
Todo en calma.
Penetra en las rocas
la voz de la cigarra.
Me desperté de pronto.
La noche era toda
Oigo un remo que surca las ondas.
Se me encoge el estómago.